Es importante destacar que ser modelo para alguien es una experiencia muy gratificante. A menudo sucede de manera inesperada y las personas con las que interactuamos a menudo carecen de referentes estables. Por ello, el ser capaz de llenar ese vacío es un privilegio que reconforta muchísimo. A menudo, expresan su gratitud diciendo cosas como: "Gracias por estar a mi lado" o "Gracias por escucharme".
Además, he notado que cuanto más comparto con las personas, como su cultura o su idioma, más se ilumina su rostro. Cuando trabajaba con niños de 8 años, hubo una vez que uno de ellos me agradeció por enseñarles algunas palabras en árabe. Es importante recordar que los modelos y referentes ejercen una mayor influencia cuando la persona se identifica contigo, cuando ve similitudes y se siente capaz de alcanzar lo que tú representas.

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